sábado, 19 de mayo de 2007

El otro


Ver una película como El otro invita a dejar de lado las ganas de ver una de tiros, bajar un cambio y dedicarse a mirar. El otro es una película intimista, de esas que tienen pocos diálogos y silencios que parecen interminables. ¿A quién no le gustaría por un rato escaparse y jugar por un ratito a ser otro? Usar otro nombre, tener otra profesión, conquistar a otra persona. Todo eso es lo que hace Juan, abogado, 46 años, recién enterado de su futura paternidad, mientras tiene que lidiar con su padre que ya está muy mayor.


No sabemos mucho más de Juan y tal vez no sea necesario; no debe ser fácil decir cosas sin decir una palabra. Y Julio Chávez lo hizo. Es gracioso ver cómo a lo largo del film los ancianos se le cruzan en su camino, como si todo el tiempo le recordaran que esa nueva vida a la que está jugando no le pertenece, que tiene que volver a ser quien es en realidad: Juan, abogado, 46 años, a punto de ser padre. Una peli simple, cuidada, interesante. Pero, eso sí, si lo tuyo es Bruce Willis o Spiderman, mejor rumbeá para otro lado.

4 comentarios:

Sergio Zadunaisky dijo...

Hola Karina, me alegro de tu vuelta. Todavía no vi El otro, aunque tengo muchas ganas de hacerlo. Julio chávez me parece un actorazo y verlo cada vez es un placer mayor. Lo que sí vi y no recomiendo para nada, es 300, la de los espartanos. Basura con un envoltorio sangrientamente (¿existe esta palabra?)fashion.
Saludos
Sergio

Anónimo dijo...

Karina, que bueno que volviste. No aflojes. Aun no la vi pero me recomendaros "La mirada de los otros".

Anónimo dijo...

Karina, no aflojes, segui escribiendo que lo haces muy bien.
Fabian

David Cotos dijo...

me ha provocado volver a verla sólo por tu comentario. quiza no la entendi la primera vez. a veces me pasa eso con las películas de orson wells.